martes, 29 de julio de 2008

Cerré los ojos y una dulce canción entonaba en mi mente, siempre lo hago antes de dormir para soñar cosas buenas… el baile que rodeaba mi espacio fue más que un ligero pensamiento verás (…) eran las voces de las hadas tan agudas y claras entonces delicadas flores sonaban, escuche atentamente como chocaban los pétalos, sus voces, todo revuelto y suavecitas, suavecitas, suavecitas voces… y soné.